Premier League
Los números no le salen al Milán y parte de la culpa de ello es el mal rendimiento dentro del campo, lo que está provocando que la falta de incentivos deportivos provoquen un descenso en los ingresos tanto por patrocinios como por merchandising como por venta de entradas, lo que hace que el banco recuerde una y otra vez al club lombardo que debe vender para poder comprar jugadores.
El Milán se está acercando peligrosamente a los puestos de descenso y la propiedad del club ya está empezando a mirar al mercado de invierno con una decisión casi tomada. Si la posición en la tabla clasificatoria dice que vale la pena intentarlo, el equipo de San Siro se lanzará a por la contratación de Zlatan Ibrahimovic, pero no sin antes aligerar la plantilla para financiar su fichaje de alguna manera.
Los principales candidatos a coger la puerta de salida para dejar entrar al sueco son Borini, Kessie y Jay Rodríguez, que por motivos diversos están fuera de los planes de la entidad y ya se les busca acomodo de cara al mercado de enero, en el que el Milán tratará de hacer caja y tener una cifra cercana a los setenta millones de euros, contando con el ahorro que supondría no pagar sus salarios.
En torno a los treinta y cinco millones de euros llegarían por la salida de Kessie, que es quien más cerca tiene abandonar el club lombardo, por diferentes razones. Por su parte, de la salida de Borini, el Milan terminaría ahorrándose unos diez millones de euros, además de los diez y siete que no gastaría el club rossonero si el suizo también abandona la entidad milanesa.
Con estas cuentas, a Zlatan se le podría hacer una oferta de unos cuatro millones de euros anuales pero para evitar el aumento del decreto y aprovechar las desgravaciones fiscales, tendría que firmar por las próximas dos temporadas, algo que podría llegar a ser un impedimento por parte del delantero. No obstante, para que la operación de Ibrahimovic sea viable, el Milán primero tendría que aligerar su plantilla.
