La Liga
Arjen Robben ha hecho oficial que cuelga las botas tras terminar su contrato con el FC Bayern de Múnich a sus 35 años. Desde hace semanas se le vinculaba con un posible regreso a la Eredivisie ya que el PSV Eindhoven estaba muy interesado pero finalmente ha decidido poner fin a su dilatada carrera como futbolista tras haber jugado en clubes de gran calado como Chelsea, Real Madrid o el propio Bayern en el que ha cumplido diez temporadas como una de sus grandes estrellas.
Debutó como profesional en el Groningen, luego pasó al PSV y de ahí dio el salto al extranjero. Chelsea, Real Madrid y Bayern Munich fueron sus otros tres equipos, siendo el club alemán donde dio sus mejores resultados. Así pues, con esta decisión, pone fin a su carrera deportiva uno de los mejores extremos del fútbol mundial, uno de los jugadores que siempre que ha saltado al terreno de juego ha demostrado la enorme calidad que tiene en sus botas. Donde mejor ha rendido sin duda alguna es en el Bayern, donde ha permanecido como jugador franquicia desde 2009 pero donde no tendrán un buen recuerdo es en el Santiago Bernabéu.
El holandés llegó al Real Madrid en el verano de 2007, después de que los merengues pagasen 35 millones de euros por él al Chelsea. Se esperaba que fuese el jugador que cambiase la dinámica del equipo gracias al enorme talento que poseía pero lo cierto es que su estancia en el Santiago Bernabéu no contentó a nadie ya que pasó mucho más tiempo en las enfermerías que en el césped y por este motivo se ganó el apodo de "jugador de cristal". Su periplo en el club merengue duró dos temporadas ya que en 2009 se marchó al Bayern de Múnich a cambio de 25 'kilos', dejando un mal sabor de boca en la afición blanca.
