UEFA Champions League
El Arsenal ya trabaja en una profunda reestructuración de su plantilla de cara al próximo mercado de verano. Tras una temporada marcada por cambios importantes en el frente de ataque, el club londinense valora la salida de dos de sus delanteros más reconocidos: Kai Havertz y Gabriel Jesus.
Ambos han perdido peso en la rotación ofensiva, especialmente tras la llegada de Viktor Gyökeres, quien se ha consolidado como la principal referencia en ataque. Este cambio de jerarquías ha llevado al club a plantearse una operación que podría generar ingresos cercanos a los 120 millones de euros.
Gyökeres cambia el equilibrio ofensivo
La irrupción de Viktor Gyökeres ha sido determinante en el nuevo planteamiento del Arsenal. El delantero sueco ha aportado gol, movilidad y presencia física, convirtiéndose rápidamente en un jugador clave en el sistema de Mikel Arteta.
Su rendimiento ha relegado a Havertz y Gabriel Jesus a un segundo plano. Ambos jugadores, que en temporadas anteriores tenían un papel importante, han visto reducidos sus minutos y su impacto en el juego del equipo.
Este cambio no solo responde a una cuestión de rendimiento, sino también a la necesidad de adaptar el equipo a un perfil de delantero más directo y resolutivo. Gyökeres encaja en esa idea, y su consolidación ha acelerado la toma de decisiones en la planificación deportiva.
El Arsenal fija precios para sus delanteros
Con la decisión de abrir la puerta de salida a ambos futbolistas, el Arsenal ya ha establecido una valoración clara para cada uno. En el caso de Kai Havertz, el club espera ingresar entre 70 y 80 millones de euros, una cifra que refleja tanto su calidad como su experiencia en la élite.
Por su parte, Gabriel Jesus tiene un precio mínimo fijado en torno a los 40 millones de euros. El delantero brasileño, que ha tenido un papel irregular en la temporada, sigue siendo un jugador con mercado, especialmente por su capacidad de trabajo y su versatilidad en ataque.
La suma de ambas operaciones permitiría al club londinense alcanzar una cifra cercana a los 120 millones de euros, un ingreso clave para afrontar nuevas incorporaciones en el mercado estival.

Un mercado clave para reforzar el proyecto
La posible salida de Havertz y Gabriel Jesus no responde únicamente a su pérdida de protagonismo, sino también a una estrategia más amplia. El Arsenal busca optimizar su plantilla, liberando recursos para reforzar otras posiciones consideradas prioritarias.
El objetivo es construir un equipo más equilibrado y competitivo, capaz de luchar por los títulos tanto en la Premier League como en competiciones europeas. Para ello, el club necesita margen financiero, y estas ventas representan una oportunidad importante.
Además, la salida de ambos jugadores abriría espacio para la llegada de nuevos perfiles ofensivos que se adapten mejor al estilo actual del equipo. Arteta quiere un ataque más dinámico, con mayor capacidad de definición y menos dependencia de la rotación.
El verano se presenta como un momento decisivo para el Arsenal. Las decisiones que se tomen en el mercado marcarán el rumbo del proyecto en los próximos años. Mientras tanto, el futuro de Havertz y Gabriel Jesus sigue en el aire, en una operación que podría convertirse en una de las más relevantes del próximo mercado de fichajes.
