La Liga
La UD Las Palmas ha sido clara: Mika Mármol solo abandonará el club si se abona la totalidad de su cláusula de rescisión, valorada en 10 millones de euros. Esta postura firme no solo responde a la importancia del central zurdo en el proyecto deportivo del equipo canario, sino también a su reciente solidez financiera tras cerrar la venta de Alberto Moleiro al Villarreal. Además, esta operación podría dejar réditos al FC Barcelona, que conserva la mitad de los derechos del jugador y embolsaría 5 millones si se concreta el traspaso.
El Girona, que había mostrado interés en incorporar a Mármol como refuerzo para su defensa, ya ha recibido una respuesta tajante por parte del conjunto isleño: no habrá rebaja ni margen de negociación. El club considera al defensor catalán como un jugador clave en su intento por volver a Primera División y no quiere debilitar su plantilla con salidas innecesarias.
El Barça, por su parte, observa con atención los movimientos. La operación supondría un ingreso inesperado y bien recibido en un mercado en el que cada euro cuenta para poder abordar nuevas incorporaciones. Aunque Mármol salió del club azulgrana sin hacer demasiado ruido, su progresión en Las Palmas ha sido notable, y su posible venta representa un ejemplo de gestión inteligente de derechos por parte de la entidad culé.
Por ahora, el escenario está claro: quien quiera a Mármol deberá pagar el precio completo. Y si eso ocurre, Las Palmas ingresará una suma importante y el Barcelona verá recompensada su apuesta por mantener un porcentaje de su pase.
