UEFA Champions League
Otro capítulo intenso en Boca: Gonzalo Fierro tenía todo pronto para firmar su contrato pero su lesión ocular volvió a complicar el asunto.
Parecía que novela llegaba a su fin y que en Boca se comenzaba a respirar un ambiente sano. Es que Riquelme ya había arreglado y Fierro regresaba de Chile con el fin de hacer lo mismo: arreglar su situación y sumarse a la plantilla que entrena Claudio Borghi.
El chileno arribó poco después de las 16 horas a La Bombonera para cumplir con lo que se suponían los últimos detalles de la negociación y así firmar su contrato, pero las tratativas con el presidente Jorge Ameal, el empresario Gustavo Goñi y un abogado en representación de la aseguradora (por su lesión ocular) tomaron un rumbo inesperado.
¿En qué quedó todo? En un punto muerto. Es que por el momento la posibilidad de que el volante chileno sea nuevo jugador de Boca es muy complicada y todo quedó supeditado a que otra nueva aseguradora reemplace a San Cor, que no asumió los riesgos del caso. Y entonces, ante el intenso pedido de Borghi por Fierro se busca a una que se haga cargo de la póliza dentro de los términos pretendidos por la institución.
