Premier League
El Leicester City está cuajando uno de los peores inicios de temporada en la Premier League de su historia. Un bagaje paupérrimo con solo 1 punto de 21 posibles le posicionan como el último clasificado de la competición doméstica. Los errores clamorosos defensivamente están condenando al conjunto dirigido, por el momento, por Brendan Rodgers, ya que a pesar de haber anotado 10 goles en 7 partidos de Premier, no le son suficientes para contrarrestar los recibidos (22).
Los foxes se van al parón de selecciones como colistas de la Liga inglesa y Brendan Rodgers sabe que, de perder a la vuelta ante el Nottingham Forest en casa, será destituido. O, al menos, tiene asumido que si no es tras esa derrota, lo será próximamente. Rodgers se la juega el próximo 3 de octubre en el King Power Stadium, y ha reconocido en rueda de prensa que tiene pie y medio fuera: “Respetaré cualquiera que sea la decisión”, señala sobre su futuro.
Lejos queda el Leicester de Claudio Ranieri
Aquel Leicester City que maravilló al mundo entero tras la inédita consecución del título liguero queda muy lejos del de hoy día. Es un paralelismo total, con una pobreza y fragilidad en defensa que le hacen estar en lo más hondo del pozo. Las salidas que ha sufrido en los últimos años, quizá, sean uno de los motivos por los que los foxes han dado semejante bajón. La última, la de Fofana al Chelsea, quien era su máximo baluarte en la parcela defensiva. La directiva del Leicester ya tiene varios nombres sobre la mesa para sustituir a Brendan Rodgers, pues su futuro pende de un hilo muy fino.
