La Liga
Malcom se marchó del FC Barcelona en el pasado mercado de transferencias para tener un mayor protagonismo dentro del terreno de juego y eligió el Zenit de San Petersburgo como el mejor destino. El futbolista brasileño llegó al club ruso después de que estos pagasen al conjunto catalán unos 40 millones de euros ya que estaban más que interesados en hacerse con sus servicios sabedores de la calidad que atesora en sus piernas, pero lamentablemente su paso por el club ruso no está siendo nada bueno.
Recién aterrizado en San Petersburgo, el brasileño no fue precisamente bien recibido por el sector ultra de la afición de Zenit denominado Landskrona. “Nadie le pidió que viniera, se ha metido a sí mismo”, publicó este grupo radical en las redes sociales el día después de firmar el contrato de cinco temporadas y pagar la friolera de 40 millones de euros al Barcelona.
Pero el brasileño no ha podido acallar los rumores sobre su calidad con el balón en los pies. Una semana después de debutar en la Liga rusa, en su segundo partido con el Zenit, el jugador más caro del campeonato de Rusia se lesionó al recibir un golpe en la cadera al poco de saltar al terreno de juego, en la segunda parte del partido disputado en el estadio del Dinamo de Moscú. En total el exazulgrana solo ha podido disputar 60 minutos en el mes y medio que lleva en el club ruso, un tiempo para olvidar.
El brasileño no pudo demostrar la pasada temporada en el Barça que es un jugador con una calidad tremenda, tal y como lo hizo en el Girondins de Burdeos. Malcom tendrá que trabajar para hacerse con el cariño de la afición rusa, aunque es una tarea muy muy complicada.
