La Liga
Sin lugar a dudas, la Juventus de Turín está siendo uno de los clubes más avispados en este comienzo del mercado de fichajes. La idea de la dirección deportiva bianconera está clara: mejorar el plantel que actualmente dirige Maurizio Sarri, dar salida a aquellas piezas que no han encajado y traer otras que sí puedan hacerlo, eso sí, mientras se rejuvenece la columna vertebral del equipo.
Claro ejemplo de ello lo podemos atisbar en el centro del campo que se está gestando en la Juventus de Turín para el próximo curso. Las salidas casi confirmadas de Sami Khedira, Miralem Pjanic y Adrien Rabiot requieren de refuerzos que no tardarán en llegar.
La realidad es que en Turín podrían juntarse con tres de los mejores centrocampistas del mundo en cuanto al ratio talento/juventud/nivel se refiere: Rodrigo Bentancur, que ya acumula varias campañas en el cuadro italiano, Dejan Kulusevski, adquirido del Atalanta este pasado mercado invernal pero cedido en el Parma, y ahora Arthur Melo si se completa el intercambio con el Fútbol Club Barcelona. 23, 20 y 23 años respectivamente, una media surrealista.
A priori, el encaje táctico de los futbolistas en el mismo trivote resulta complejo, pero no imposible. La ausencia de un perfil eminentemente defensivo complica el asunto, aunque en este caso ya entramos en las predilecciones de Sarri y lo que el DT busque con su centro del campo.
Arthur y Bentancur construirían un pivote de incontenible calidad, juego combinativo, capacidad de manejo, filtración de pases entre líneas… Mientras tanto, Dejan Kulusevski sería el enganche con el delantero, ya menos inmerso en tareas de creación y contención, y sí dirigido hacia su facilidad para ver puerta, regatear y dejar rivales atrás, y repartir asistencias a sus compañeros de ataque. Proceso al contrario del que está realizando el Barcelona, que aprendan de la Juve.
