La Liga
En su primera temporada con el Atlético de Madrid, Nahuel Molina ha dejado una huella imborrable, convirtiéndose en una pieza esencial e imprescindible en el esquema de Diego Simeone. Con 3.730 minutos disputados en 43 partidos, el joven lateral argentino se ha ganado la confianza del entrenador y ha demostrado su valía en el terreno de juego.
Sin embargo, su destacada actuación no ha pasado desapercibida en el mercado de fichajes y ha atraido la atención de varios equipos. Massimiliano Allegri, el técnico de la Juventus, ha puesto sus ojos en Nahuel Molina como una de las cinco opciones para reforzar el equipo y emprender la reconstrucción del club. Este interés no es algo nuevo, ya que hace un año la Vecchia Signora mostró su intención de fichar al ahora campeón del mundo.
Incluso cuando Molina se dispuso a volar hacia Madrid para unirse al Atlético, la Juventus realizó un último intento por ficharlo. Sin embargo, la ilusión del lateral por las llamadas de Simeone y su palabra dada a los dirigentes del club colchonero fueron determinantes para que finalmente vistiera la camiseta rojiblanca.
Su precio es desorbitado para los bianconeros
A pesar de que su cláusula de rescisión aumenta a 90 millones de euros y su rol en el Atlético es vital, Allegri tiene claro que Molina es una de las piezas clave para devolver la grandeza a la Juventus. El club italiano anhela regresar a la cima, levantando el Scudetto y buscando regresar a la Liga de Campeones el próximo año.
La habilidad defensiva y la proyección ofensiva de Molina lo convierten en un lateral muy completo. Su velocidad, técnica y visión de juego son características que encajarían perfectamente en el estilo de juego de la Juventus. Además, su juventud y progresión constante ofrecen un margen de crecimiento y un potencial a largo plazo para el equipo italiano.
No obstante, no será tarea fácil para la Juventus hacerse con los servicios de Molina. Su cláusula de rescisión es un obstáculo importante y el Atlético no estará dispuesto a dejarlo marchar fácilmente. Sin embargo, el equipo turinés no va a tirar la toalla tan fácilmente.
