UEFA Europa League
Final anodina. Todo en este 2020 lo está siendo. Vacías las gradas en la final de la Champions. La copa ya tiene grabado el nombre del Bayern de Múnich. Los alemanes han conseguido el triplete y su paso por la máxima competición europea ha sido impecable. Se ha proclamado como primer campeón perfecto de la competición al no haber perdido ni un solo partido.
Muchos son los nombres que se podrían mencionar no solo con respecto al partido de la Final y es que Lewandowski se ha convertido en el jugador más goleador de la competición. O Neuer que ha recuperado su nivel y ha salvado al conjunto bávaro en más de una ocasión durante los últimos 90 minutos de la Champions del 2020.
Pero, si hoy resuena un nombre propio es el de Kingsley Junior Coman. El canterano del PSG que ha sido el encargado de rematar una final en la que nadie se atrevía a dar el paso definitivo adelante para empujar el balón contra la red. Los millones que ha invertido el conjunto parisino en hacer un plantel de élite no le han servido para alzar la Champions y el colmo es que el verdugo haya sido un jugador formado en su cantera.
Por si esto fuera poco, ha sido el jugador más joven en debutar con el PSG. Lo hizo el 4 de febrero de 2013 contra el Sochaux y el partido acabó en derrota para los parisinos. Tenía 16 años, 8 meses y 4 días.
Coman nunca tuvo la confianza, ni los minutos necesarios en el conjunto parisino. Por ello, fue traspasado a la Juventus dónde creció a base de minutos sobre el verde. Y ha sido en el Bayern de Múnich donde ha experimentado su explosión definitiva y lo ha hecho por todo lo alto.
En definitiva, el conjunto bávaro ha alzado su sexta Champions a base de formar un equipo, de crearlo y cuidarlo. El triplete ha sido el resultado de la unión y de no vivir de las individualidades.
