La Liga
El Valencia CF consume una temporada decepcionante y agitada a nivel deportivo e institucional. El nuevo Valencia, encabezado por Mateu Alemany y José Ramón Alesanco, implicará un cambio de entrenador y modificaciones en la plantilla con el objetivo de volver al sector noble del fútbol español. Este reto requiere cambios significativos, pero al menos cuatro jugadores de la actual plantilla deberían partir con el rol de titular la próxima temporada:
Diego Alves – El Valencia tiene un plus en la portería gracias al brasileño. No es sólo el mejor portero del mundo en los lanzamientos de penalti. Se trata de un guardameta veterano y acostumbrado a digerir la presión en situaciones incómodas como las vividas en las dos últimas temporadas. A pesar de mostrar cierta inseguridad en las salidas, el club no debe prescindir de su aportación.
Ezequiel Garay – El fichaje del central argentino ha sido uno de los mayores aciertos del club en el último año. Aporta la contundencia defensiva y la experiencia que el equipo echaba en falta antes de su llegada. Se trata de un jugador válido para un proyecto más ambicioso que el actual.
Carlos Soler – Sin duda, la gran revelación de la temporada en el Valencia. Su madurez en el terreno de juego y su criterio en cada acción son impropias de un futbolista de 20 años. Además, como canterano del club, aporta al Valencia la identidad y el sentimiento de pertenencia que mejora la conexión entre el equipo y la afición. Debe ser intransferible.
Simone Zaza – Su falta de ritmo competitivo generó dudas en las semanas posteriores a su fichaje por el Valencia. Sin embargo, el delantero italiano ha superado esté déficit y ya muestra sus virtudes. Al margen de sus cifras goleadoras, supone una referencia útil para sus compañeros en ataque y aporta trabajo defensivo. Su hambre en el césped es la que debe tener el Valencia.
