La Liga
Rafael van der Vaart llegó hace un año a Sevilla como una estrella pero, doce meses después, el futbolista holandés está más cerca de abandonar el Real Betis que de continuar formando parte de la entidad.
Siete partidos en su primera temporada en España y ni un solo gol es el pobre bagaje que atesora Van der Vaart en el campeonato liguero español donde, ni primero con Pepe Mel ni después con Juan Merino consiguió hacerse un sitio en el once. ¿Casualidad? Difícil, y es que Gustavo Poyet tampoco lo quiere en su vestuario, y ya ha dado órdenes al club de que le haga saber al jugador que debe buscarse una salida lejos del Heliópolis.
“Hay un nuevo entrenador, por lo que habrá nuevas oportunidades. Es cierto que el Betis dijo que me fuera, pero yo solo quiero jugar al fútbol”, ha comentado el centrocampista, que estos días está comentando partidos de la Eurocopa para una televisión holandesa. “Lo que tengo claro es que, si tengo que irme muy lejos, debe haber dinero a cambio”, ha sentenciado Van der Vaart, dejando claro que no le será fácil al club verdiblanco desprenderse de él.
Su salida, a pesar de que se da por hecha en la entidad bética, va camino de terminar siendo un quebradero de cabeza para el club por tres motivos bien diferentes: Por un lado, el jugador es uno de los que más cobra en la plantilla por lo que no resultará fácil encontrar un conjunto que acceda a pagar todo cuanto cobra; en segundo lugar, Van der Vaart exige cobrar por irse, algo que el Betis no está dispuesto a hacer; y finalmente, los 33 años del futbolista y su pobre rendimiento hacen que, a día de hoy, prácticamente no haya ni un solo equipo interesado en hacerse con sus servicios.
