El día que el Betis fichó a la estrella más efímera de su historia

Recordamos una de las situaciones deportivas más extrañas de la época moderna del cuadro verdiblanco

El día que el Betis fichó a la estrella más efímera de su historia. Foto: ElDesmarque El día que el Betis fichó a la estrella más efímera de su historia. Foto: ElDesmarque

Nos remontamos al invierno de la temporada 2006-07, con Lopera al mando un Real Betis en horas bajas, tras tocar el cielo dos temporadas antes, levantando la Copa del Rey y disputando la Champions League. Luis Fernández al frente del banquillo bético, tras la destitución de Javier Irureta que no supo darle continuidad al equipo. Una plantilla que gozaba de jugadores de calidad como Edu, Assunçao, Robert Da Pinho o Juanito. Viendo la incómoda situación del club que coqueteaba con el descenso, Luis Fernández quería fichajes en el mercado invernal. Por ello, el de Tarifa con origen francés apretó a Lopera para que acudiera al mercado para reforzar el plantel. El técnico se salió con la suya, ya que tras los fichajes invernales de Juan Pablo Caffa y Branko Illic, consiguió convencer a la directiva para que lograse la cesión del atacante parisino Fabrice Pancrate para lograr el ansiado objetivo.

El jugador galo venía como una auténtica estrella procedente del París Saint-Germain para recuperar la ilusión de una afición que venía pasándolo mal. De hecho, el comienzo más inmediato del delantero galo no pudo ser más estelar. El dicho de “llegar y besar el santo” no podía ser más acertado para Pancrate, ya que debutó el 4 de febrero de 2007 en San Mamés y anotó a los 20 segundos de estar en el terreno de juego para darle a su equipo tres puntos de oro con el definitivo 1-2. Por este motivo, el de su feliz aparición en el equipo, se ganó el sobrenombre de ‘San Pancracio’ y que circulasen por internet divertidos montajes ‘beatificándole’. La nueva estrella verdiblanca ya era una realidad.

Tras tal comienzo, se convirtió en habitual en las filas heliopolitanas, jugando el derbi de la semana siguiente, donde el partido quedó empate a cero, y siendo incluso titular en el Santiago Bernabéu. Después, saldría de inicio frente a Recreativo, Deportivo, Zaragoza y Mallorca, pero en ninguno de los partidos pudo hacer gol. Ni siquiera marcaba la diferencia sobre el resto de jugadores. La estrella verdiblanca comenzaba a ser efímera a la misma velocidad que el Betis descendía posiciones en la clasificación. Precisamente ante los bermellones acabó su historial como bético, ya que se lesionó de gravedad a los 26 minutos y ya no tendría tiempo de reaparecer en aquella campaña en la que la escuadra de las trece barras se salvó ‘in extremis’ en El Sardinero. Curiosamente, gracias a un jugador que sí fue estrella en Heliópolis, Edu Schmidt.

Aquel serio contratiempo impidió que el Real Betis se pensara mantener a Pancrate, pero también su regreso al PSG, que no se fiaba de su estado físico y decidió que era mejor cederlo al Sochaux. Posteriormente, regresó a París para acabar probando suerte en el Newcastle (Inglaterra), Larissa (Grecia) antes de volver a Francia para retirarse en el Nantes en 2014. Fabrice Pancrate, la estrella más efímera en la historia del Real Betis.

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