La Liga
Los equipos andaluces son polos opuestos en la segunda división española. En una de las temporadas con menos representantes de la provincia del sur en la categoría de plata, ninguno de los representantes está en tierra de nadie.
Por una parte, tenemos a Cádiz y Almería, que de acabar la temporada hoy mismo, serían los dos conjuntos que tendrían asegurada una plaza en primera división puesto que ocupan los puestos de ascenso directo en la tabla clasificatoria.
El proyecto del Almería es ya conocido por todos, una revolución del jeque saudí que se hizo con la mayoría accionarial de la entidad y ha hecho una grandísima inversión con tal de ver al conjunto del sudeste de España en primera división, y de momento está en el buen camino. El conjunto rojiblanco está haciendo muy bien las cosas y sigue la estela de un imperial Cádiz.
En el otro lado de la cara buena de la moneda está el equipo de la ciudad más antigua de Europa. Los del Ramón de Carranza volvieron a segunda para quedarse… temporalmente. El objetivo de la afición amarilla fue en todo momento pelear por volver a la élite del fútbol y así lo está haciendo esta temporada, tras varios años peleando por las posiciones de privilegio, parece que este año, si nada se tuerce, será uno de los equipos que consiga una plaza en primera división.
En cambio, si nos quedamos entre medias de las dos ciudades nos encontramos con un Málaga que tiene una crisis tremenda en casi todos los frentes del club. Sólo la afición se mantiene firme en un proyecto que cada vez se tambalea más. La tiranía de Al-Thani está haciendo que el conjunto boquerón esté en los puestos de descenso y que su permanencia en segunda sea más que complicada.
Veremos si los tres equipos mantienen sus dinámicas o si la temporada que viene podría convertirse en un año sin viajes al sur.
