UEFA Champions League
Por fin había ilusión en el Arsenal. Y la había porque un entrenador con las ideas claras y con las bases sentadas sobre el césped del Emirates Stadium llegaba tras la salida de Arsene Wenger. La etapa de Mikel Arteta habría que cocerla a fuego muy lento y a base de paciencia, pero parecía que era algo diferente e interesante, aunque no todo residía en ese cambio de entrenador. Por ejemplo, se exigían cambios en la defensa para poder empezar a competir en la élite del fútbol británico y europeo, y a eso venia dispuesto un William Saliba que ni siquiera tiene una oportunidad delante de sí para poder conseguirlo.
El central francés estaba llamado a constatar el futuro de la defensa del club. Con lo sufrido recientemente, el rendimiento mostrado por el joven zaguero mientras defendía los colores del Saint-Étienne, dejaba entrever algunos haces de luz y esperanza para el club gunner. Un jugador cuyo talento y juventud no le impedía ofrecer un rendimiento veteramo y experimentado que poco tiene que ver con su edad.
Sin embargo, la llegada del jugador al Emirates no ha contado con ni una sola oportunidad y es por eso que nada puede contar. Teniendo por delante a Mustafi, David Luiz, Holding o el otro lado de la esperanza, que es el de Gabriel Magalhaes, el futuro del jugador parecía incluso estar fuera de un Arsenal que le buscaba un destino en la Championship para poder continuar con su desarrollo e ir amoldándose al siempre distinto fútbol inglés.
Por el momento, toca esperar para ver la revolución definitiva en un Arsenal que no mejora en defensa con el paso de los meses. Para los amantes del fútbol francés, esta decisión seguro que les ha hecho llevarse las manos a la cabeza, y con razón. Error mayúsculo del Arsenal aquí.
