La Liga
Kelechi Iheanacho ha cerrado una etapa amarga en el Sevilla. El delantero nigeriano, que aterrizó en Nervión con la esperanza de ser un refuerzo importante, se marcha tras una temporada para el olvido. Su salida deja la sensación de un fichaje que nunca cumplió con las expectativas.
Desde el primer momento, Kelechi Iheanacho tuvo dificultades para adaptarse al estilo del equipo andaluz. Su aporte en LaLiga fue prácticamente nulo y solo pudo ver puerta en las rondas iniciales de la Copa del Rey. Con el paso de las jornadas, su rol quedó reducido al de un suplente sin impacto.
La decepción con Kelechi Iheanacho llevó al club a buscar una salida provisional en invierno. El nigeriano regresó a Inglaterra cedido, pero ni siquiera allí pudo recuperar la confianza y la continuidad que había perdido en España. El préstamo confirmó que su ciclo en Sevilla estaba sentenciado.
Kelechi Iheanacho, historia negra del Sevilla
El coste de mantener a Kelechi Iheanacho en plantilla era otra losa para la entidad hispalense. Con un coste de cuatro millones de euros por temporada, la apuesta se convirtió en un gasto excesivo para un jugador que apenas ofreció rendimiento. La rescisión de su contrato era inevitable.
El traspaso de Kelechi Iheanacho al Celtic se cerró hace apenas unos días, poniendo fin a una etapa que nadie en el Sánchez-Pizjuán recordará con cariño. En Escocia, el delantero intentará recomponer su carrera y reencontrar la versión competitiva que en su día le permitió brillar en la Premier League.

En el seno del Sevilla, la marcha de Kelechi Iheanacho supone también un alivio económico. Liberarse de un contrato tan alto permitió al club disponer de margen para reestructurar su plantilla. La prioridad está en destinar esos recursos para aliviar unas arcas mus castigadas en los últimos años.
Kelechi Iheanacho, por su parte, tiene ahora un nuevo desafío en el Celtic. El equipo de Glasgow le ofrece la oportunidad de ser protagonista en una liga donde el físico y la capacidad de definición son muy valorados. Si logra adaptarse, podría recuperar la confianza perdida en su paso por España.
La afición del Sevilla difícilmente recordará a Kelechi Iheanacho como un jugador importante en la historia reciente del club. Su aportación fue mínima y su fichaje terminó siendo más un lastre que una solución deportiva. Pese a ello, en Escocia lo esperan con ilusión como un refuerzo de peso.
La carrera de Kelechi Iheanacho entra en una etapa decisiva. A los 28 años, el delantero necesita estabilidad y regularidad para demostrar que aún tiene condiciones para rendir en Europa. Su salida de Nervión puede convertirse en el punto de inflexión que le devuelva el protagonismo perdido.
