UEFA Champions League
El Bayer Leverkusen es uno de los mejores equipos de la Bundesliga. Esto es una afirmación que podemos catalogar de objetiva si tenemos en cuenta la plantilla actual del club y su líder, un técnico experimentado en la competición y con mucho futuro en los banquillos. Sin embargo, la cruda realidad es otra bien distinta. Peter Bosz no está obteniendo los resultados esperados, con el equipo actualmente en la octava posición de la Bundesliga y con pie y medio fuera de las eliminatorias de la Champions League. ¿Qué está saliendo mal en Leverkusen?
Principalmente, la idea de juego que intenta desarrollar el técnico neerlandés. Con jugadores en el plantel de la talla de Volland, Bellarabi, Leon Bailey o Havertz, atacantes de un claro perfil versátil y veloz, no tiene sentido insistir en una idea de juego estática. Con Lucas Alario, por ejemplo, está modificación tactica gana enteros, pero con jugadores rápidos y hábiles, el desborde por banda, el contragolpe y el fútbol más alocado debería ser una obligación.
A ello, hay que añadir que la estabilidad defensiva no está siendo notoria. Irregularidad como bandera de Jonathan Tah y escasez de confianza en Dragovic o Sven Bender, por no hablar de la juventud e inexperiencia de Petsos. Sin lugar a dudas, la idea de juego propuesta por el técnico holandés no está siendo la más efectiva y requiere de un cambio táctico que mejore el rendimiento del equipo.
