La Liga
Gerard Deulofeu es la gran sensación del FC Barcelona en la pretemporada. A la espera de que llegue Philippe Coutinho, el canterano apunta a titular en la ida de la Supercopa de España ante el Real Madrid.
El de Riudarenes merce tener la oportunidad. Tres años después de abandonar la disciplina azulgrana en busca de minutos, el jugador ha encontrado su sitio en su regreso. Luis Enrique no confió en él porque “tenía que aprender a defender” y se marchó cedido al Sevilla FC, en un año para olvidar. Fichó por el Everton, donde tampoco terminó de adaptarse, y finalmente, en el AC Milan, consiguió brillar. Y ello le valió su vuelta a casa, al Camp Nou.
Ahora, la marcha de Neymar le sitúa como candidato a la titularidad – a la espera de que se produzca el ansiado fichaje de Coutinho-. Las oportunidades están para aprovecharlas y con su gol ante el Chapecoense, Deulofeu demostró que no está en el Barça de paso. Quiere luchar por la titularidad. Diez segundos le bastaron para empujar a la red una gran jugada combinativa.
Con él en el campo, la velocidad, el desequilibrio y el gol están garantizados. En su proceso de madurez, el futbolista de 23 años ha aprendido a asociarse más con los compañeros, y ello, a su vez, también le ha convertido en un jugador más completo. Ya no es aquel “chupón” que trataba de regatearse al equipo contrario. En la Rojita ha demostrado su liderazgo y compromiso capitaneando a la selección. Está preparado para un reto mayor.
Y quién mejor que un chico de la casa, que conoce de primera mano lo que significa un clásico, para hacer frente al eterno rival. A falta de Cou, bueno es Deulo.
