La Liga
En el verano de 2017, Jordi Mboula, uno de los canteranos más prometedores del FC Barcelona, decidió marcharse al Mónaco. El club monegasco apenas necesitó pagar tres millones por el traspaso del delantero, que optó por esta vía para crecer deportiva y económicamente.
En su primera temporada en Mónaco, Mboula destacó en la UEFA Youth League, pero su participación en el primer equipo fue testimonial: 29 minutos. Ahora compite de forma intermitente en la primera plantilla: siete partidos de la Ligue 1 (tres de ellos como titular) y 32 minutos en la Liga de Campeones.
Con 19 años de edad, Mboula forma parte de un proyecto deportivo decadente. El Mónaco no ha compensado sus ventas multimillonarias con fichajes de primer nivel. Es el penúltimo clasificado de la Liga francesa, mientras su gris participación en la Champions ni siquiera le permitirá incorporarse a la Europa League en febrero. En este hoyo se encuentra Mboula: buscando la titularidad y con el objetivo de no descender a la segunda división francesa.
