Los futbolistas y entrenadores que cambiaron de bando en Sevilla

De Dani Ceballos a Juande Ramos, pasando por Jose Mari o Salva Sevilla

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La forma de vivir el fútbol en la ciudad de Sevilla es distinta a las demás. En la capital hispalense, pocos son los que no defienden el verdiblanco del Real Betis o el rojiblanco del Sevilla FC. Debido a esto, es muy difícil encontrar jugadores o entrenadores que se hayan mudado de Nervión a Heliópolis o viceversa. En este artículo recogemos los pocos casos de jugadores que se han dado, contando además con dos entrenadores.

La primera vez que esto ocurrió fue en la temporada 1941 - 1942. El delantero Mariano Pérez Retamar fichó por el Sevilla tras haber defendido durante una temporada las 13 barras del eterno rival. En el año 1942 se vuelve a repetir este hecho con Francisco Suárez Antúnez, guardameta que había defendido la portería del Real Betis entre 1935 y 1940. Tras la Guerra Civil, consigue hacerse con la titularidad en el conjunto verdiblanco, que lo vende al Murcia. Dos temporadas después firma por el Sevilla FC, en el que apenas juega cuatro partidos en dos años. Otro portero, Paquillo Carmona, cambió directamente de barrio en la temporada 43/44. Tras un año y medio con la elástica verdiblanca, fichó por el otro equipo de la ciudad, donde militó dos temporadas y media.

En el año 1945 también encontramos otro caso de fichaje directo, de nuevo rumbo al Sevilla. El defensa Francisco Antúnez, tras cuatro temporadas como futbolista del Real Betis, es traspasado al eterno rival. Las presiones de la afición para que este regresara, el futbolista era un ídolo que había sido capaz de mantener al equipo en Segunda, surtieron efecto; pero el futbolista volvió al Sevilla al cabo de un mes. Con el cuadro rojiblanco gana una Liga y una Copa del Rey en siete temporadas. No es hasta 1964 que encontramos el siguiente caso, con el delantero Enrique Mateos. El ex del Real Madrid disputó tres temporadas como jugador del Sevilla, hasta que se marchó al Betis, donde militó dos temporadas.

Para encontrar el siguiente caso hay que avanzar hasta los 80, de la mano de Diego Rodríguez. Durante seis temporadas grabó su nombre en la historia del Real Betis, llegando incluso a ser capitán del conjunto verdiblanco y uno de los defensas de referencia del momento, llegando a entrar en la convocatoria para la Eurocopa de 1988. Cuando regresó de esta competición, rechazó la oferta de renovación para firmar por el Sevilla, en el que jugó ocho temporadas. A finales de esta década encontramos a José Carvajal, formado en las categorías inferiores del conjunto de Heliópolis. El delantero llega a disputar dos encuentros con la elástica verdiblanca en la temporada 88/89, pero pone rumbo a Nervión ese mismo verano. Tras dos buenas temporadas, bajó el nivel en las tres siguientes, acabando así su aventura como sevillista en 1994.

Ya en el siglo XXI, encontramos en Redondo al primer futbolista que cambió de bando. Con más de 90 partidos disputados en el filial del Real Betis y dos en el primer equipo, el lateral dejó de contar de la noche a la mañana para su técnico. Tras pasar dos años cedido, decide desvincularse del cuadro verdiblanco y firma por el Elche, donde su buen nivel hace que acabe recalando en el Sevilla en la temporada 2002. Como futbolista rojiblanco disputó 59 encuentros en tres temporadas, abandonando el club justo antes de su primera etapa dorada. El siguiente futbolista en esta lista es el delantero Jose Mari. Formado en la Carretera de Utrera, debuta en Nervión en 1997. Siete goles en 21 partidos hacen que el Atlético de Madrid se fije en él y, tras pasar por varios clubes, ficha por el Betis en 2007. El ariete sevillano llega a disputar 25 partidos en dos campañas como verdiblanco, anotando un gol.

En el año 2005, el joven futbolista del Atlético de Madrid, Salva Sevilla, firma por el filial del Sevilla. Militó durante dos temporadas en el conjunto de Nervión, consiguiendo el ascenso a Segunda División en su primer año junto a futbolistas como Fazio, Perotti, Campaña o Alfaro. Tras pasar por el Salamanca, ficha por el Real Betis en 2010. Durante cuatro temporadas fue uno de los jugadores más queridos por la afición pese a su pasado, siendo clave en el ascenso, disputando la Europa League, 127 encuentros y anotando 21 goles. El último caso, y no por ello el menos sonado, fue el de Dani Ceballos. El mediocentro del Real Madrid, cedido en el Arsenal, se forma en las categorías inferiores del cuadro rojiblanco durante seis temporadas. Tras un breve paso por el equipo de Utrera, su localidad natal, Ceballos firma por el Real Betis. Firma su primer contrato profesional en 2014 y salta a la fama con su espectacular juego en la temporada 16/17, para acabar fichando por el Real Madrid ese verano.

En los banquillos solamente encontramos dos casos, pero fueron bastante sonados. El primero ocurrió con Luis Aragonés. El "Sabio de Hortaleza" había defendido las trece barras durante tres temporadas en los 60, y fue entrenador sevillista entre 1993 y 1995. Dos años después, en 1997, se sienta en el banquillo de Heliópolis. En segundo lugar, siendo uno de los personajes más odiados en ambos barrios, está Juande Ramos. El manchego dirigió al Betis en la temporada 2001, llegando a clasificarse para la Copa de la UEFA recién ascendido de segunda. Tras esto, la directiva no lo renueva y en verano de 2005 ficha por el Sevilla. El resto, es historia. Dos Copas de la UEFA, una Copa del Rey, una Supercopa de Europa, una Supercopa de España y el premio a mejor entrenador del año 2006.

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