La Liga
Gabriel Barbosa Almeida, más conocido como 'Gabigol'. Para los pocos que no se acuerden de él, fue aquel delantero que el Inter de Milán fichó del Santos por 30 millones de euros tras ganar los Juegos Olímpicos en 2016 y terminó convirtiéndose en un meme digno de bromas entre los aficionados al deporte rey. Fue un fichaje carísimo por parte de un club que andaba a la deriva, malviviendo del nombre, sin un proyecto estable y con más sombras que luces en su futuro. La apuesta apuesta por el joven jugador de 20 años que tenía potencial, pero que nunca llegó a cuajar en el fútbol europeo. No consiguió una oportunidad en el Inter de Frank de Boer, con quien sólo jugó 16 minutos en un partido de liga. Después se marchó al Benfica, donde sólo jugó unos minutos en un partido de liga y un salió de titular en un partido de Copa de la Liga. Estuvo sólo media temporada antes de marcharse cedido al Santos.
Gabigol tuvo que volver a su Brasil natal para volver a sentirse futbolista. En Portugal hubo partidos que ni siquiera tuvo la opción de sentarse en el banquillo del Benfica, pero fue volver al país de la samba y que el delantero de la canarinha volviera a poner a bailar a la afición a ritmo de goles. Volvió cedido al Santos, a su casa, y rindió mejor que en su etapa anterior. Terminó siendo el máximo goleador de la liga brasileña, recuperó la confianza y ahora, ya con la elástica del Flamengo, está a punto de igualar su cifra, con 17 dianas en 20 partidos, de los que ha jugado 16, es decir, a más de un gol por partido. Desde que terminó la Copa América, sólo ha estado sin marcar dos partidos, por lo que Tite ha vuelto a contar con él para la Canarinha, con quien irá citado le próximo mes de octubre.
Todavía es propiedad del Inter, y lo será hasta 2022 si los italianos no le dan salida antes de que termine su contrato. Los del norte del país transalpino confían en poder recuperar la inversión que hasta que volvió a Brasil parecía una ruina. Gabigol ha evolucionado mucho como jugador en su segunda etapa en el país sudamericano. En sus inicios partía desde la banda derecha y trataba siempre de encontrar una diagonal que le permitiera buscar un disparo, pero ahora se ha clavado en el ataque, como delantero referencia de su equipo y no sólo está mejorando sus registros sino que se está convirtiendo en uno de los mejores delanteros del país. No obstante, su 'vicio' a caer a banda no lo ha perdido y sigue participando mucho en el costado. Así pues, su golpeo y su técnica no lo ha perdido, lo que sumado al olfato goleador que ha desarrollado de la mano de Jorge Jesús le han permitido ser uno de los jugadores más destacados del continente.
La eliminatoria en cuartos de final frente al Internacional de Porto Alegre en Copa Libertadores bien puede servirle a Gabigol como carta de presentación para volver a Europa: un gol, una asistencia, una exhibición de juego de espaldas a la portería, regates... Dos partidos que sin duda quedarán durante mucho tiempo en la memoria del delantero brasileño.
Ahora tiene otra oportunidad de oro para decirle al mundo que su etapa en Inter y Benfica fue una mancha de la que ya sólo queda el recuerdo. Puede devolver al Flamengo a una final de la mejor competición del fútbol sudamericano y, además, estará en los escaparates mundiales con la selección. ¿Es esta la vuelta de Gabigol?
