Premier League
La primera vuelta de los dieciseisavos de la Europa League dejó varias actuaciones sensacionales. Una de ellas fue la que ofreció el joven jugador rumano, Ianis Hagi. El mítico hijo de la leyenda rumana Gheorghe Hagi, fue clave en la remontada del Rangers ante el Sporting de Braga (3-2). Los escoceses fueron capaces de voltear el cero a dos adverso con el que terminaron la primera mitad gracias, en parte, a la actuación de la joven estrella rumana. Hagi ya marca tendencia en Glasgow.
El atacante llegó al Rangers el pasado mercado invernal, cedido, procedente del Genk. Una etapa convulsa en la que no consiguió dar su mejor versión en el fútbol belga. De hecho, tras disputar un gran Europeo sub-21 con la selección rumana, el papel de Hagi no fue el que se esperaba. Tres goles y cuatro asistencias en 19 partidos. Datos no muy negativos pero que no consiguieron tapar la irregularidad del rumano, que no logró tener la continuidad que esperaba.
Ahora, parece que esta nueva aventura en Escocia ha conseguido revitalizar su rendimiento. En los seis partidos oficiales que ha disputado, Ianis ha conseguido anotar tres goles y repartir una asistencia. Dos de esos tres goles fueron el jueves pasado y demostraron las cualidades, con ambas piernas, del rumano. El primero partido de banda derecha para finalizar con la pierna izquierda y el segundo de falta, con el pie derecho, tras golpear en la barrera portuguesa. Con la liga ya prácticamente perdida, en favor del Celtic, la Europa League se posiciona como la competición marcada en rojo para el equipo de Steven Gerrard. Un escaparate para que luzcan jugadores como el propio Hagi.
