La Liga
El París Saint-Germain acaba de proclamarse campeón de la Supercopa de Francia 2017. Tras un emocionante y espectacular partido ante el AS Mónaco, el conjunto de Unai Emery ha logrado hacerse, -no sin sufrimiento-, con el primer título de la temporada en el país galo. Un título que ha tenido un claro e indiscutible protagonista: Dani Alves.
El exlateral del FC Barcelona y de la Juventus de Turín, -que se marchó al PSG cuando se daba por hecho su fichaje por el Manchester City-, no sólo ha conseguido ganar su primer trofeo en el poderoso conjunto parisino, sino que prácticamente lo ha ganado él solo. Cuando el bloque de Emery perdía 1-0, Alves ha anotado el 1-1 con un auténtico golazo y ha regalado el 1-2 con un centro medido a la cabeza de Rabiot.
Por eso le fichó el PSG, por eso le quería Unai y por eso Guardiola se enfadó tanto cuando supo que el lateral carioca no llegaría a Manchester. Porque Alves es un ganador, un monstruo competitivo y un futbolista hambriento de títulos, a pesar de haberlo ganado todo ya. Con él, el bloque parisino es otra cosa.
