La Liga
El Celta de Vigo dió un paso de gigante para la salvación en el día de ayer después de ganar a domicilio a la Real Sociedad, gracias a un solitario tanto de penalti de Iago Aspas, en un partido en el que el brasileño Rafinha Alcántara volvió a ser uno de los jugadores más destacados del conjunto gallego, al que le ha sentado bien la reanudación del campeonato tras tres meses de confinamiento por la pandemia del coronavirus.
El futbolista de 27 años parece haber recuperado las mejores sensaciones justo en el momento en el que el Celta más lo necesita, cuando el conjunto que dirige Óscar García Junyent se está jugando la permanencia un año más en la máxima categoría del fútbol español, realizando el centrocampista sudamericano grandes actuaciones que le convierten en una de las noticias más positivas tanto para los intereses del club celeste como de un Barcelona que se frota las manos ante la posibilidad de hacer caja con su traspaso a lo largo de este mercado de fichajes.
Recordemos que Rafinha se encuentra jugando cedido en el Celta de Vigo hasta final de temporada, después de que el jugador brasileño renovase su contrato hasta 2021 con el conjunto azulgrana, que una vez que vuelva a tener en plantilla al jugador brasileño, deberá decidir si hacerle un hueco en la plantilla de Quique Setién, o si por el contrario buscarle un nuevo destino y tratar de hacer la mayor caja posible con su venta, aprovechando el espectacular momento de forma que atraviesa un jugador con una calidad extraordinaria y al que las lesiones de rodilla le han lastrado en los últimos tiempos.
Sin embargo, estos problemas físicos parecen haber quedado en el olvido para un Rafinha que esta temporada ha disputado un total de partidos en los que ha logrado goles y asistencias, siendo en esta recta final el faro de un Celta de Vigo que de forma totalmente inesperada puede convertirse en uno de los salvadores económicos del Barcelona en los próximos meses.
