La Liga
Real Madrid y Liverpool están a una semana de verse las caras en el Olímpico de Kiev para determinar quién será el campeón de la Champions League esta temporada. El club blanco busca su tercer triunfo consecutivo, así como su cuarta Champions en cinco años, mientras que el cuadro de Anfield sueña con reinar en Europa una década después de la última vez.
Gran parte de las aspiraciones del Liverpool en esta final pasan por las botas de un Mohamed Salah que ha sido la gran revelación del fútbol mundial este curso, y que ha conseguido llamar la atención de un Real Madrid que podrá examinar en directo al jugador egipcio, y tomar así una mejor decisión sobre su fichaje este verano.
Si el Madrid gana la Champions y Salah no brilla, el interés del club blanco en el atacante africano podría descender notablemente, y se le debería dar el margen de un año para comprobar si realmente ha mejorado o este año ha sido flor de un día. Sin embargo, si Salah alza la Champions con una de sus exhibiciones habituales, a buen seguro que el Madrid deberá marcar en rojo el nombre de Salah e intentar por todos los medios hacerse con sus servicios.
