UEFA Champions League
Este verano, el FC Barcelona tenía un objetivo claro en mente: reforzar su lateral derecho, una posición que hasta entonces no estaba debidamente respaldada en el equipo de Xavi Hernández. Con solo Sergi Roberto en esa posición, se necesitaba una adición de calidad para fortalecer la plantilla. La dirección deportiva tenía un nombre en mente: Nahuel Molina, el talentoso lateral argentino que había llamado la atención de varios clubes importantes.
Tal y como apunta el diario Sport, Nahuel Molina se había convertido en un nombre familiar en el radar de Barcelona. Antes de unirse al Atlético de Madrid, Mateu Alemany, director deportivo del Barça en ese momento, ya había explorado la posibilidad de traerlo al Camp Nou. Sin embargo, las restricciones financieras del club en ese momento impidieron que se hiciera una oferta concreta. Molina acabó firmando con el Atlético y tuvo una primera temporada espectacular, convirtiéndose en un titular indiscutible en la selección argentina, que ganó la Copa del Mundo.
Durante el último mercado de fichajes, el Barcelona volvió a considerar la posibilidad de fichar a Nahuel Molina, pero una vez más se encontraron con dificultades insuperables. La alta cláusula de rescisión de 90 millones de euros alejaba a cualquier pretendiente, y el entrenador Diego Simeone no tenía la intención de dejar partir a uno de sus jugadores clave.
Sigue en la agenda culé
Nahuel Molina sigue en la lista de fichajes del cuadro catalán para los próximos mercados de transferencias ya que Joao Cancelo ha llegado cedido sin ninguna opción de compra y al finalizar la temporada se marchará. Deco seguirá el camino hecho por Mateu Alemany y tanteará al Atlético y al propio jugador internacional argentino para que llegue al Camp Nou el próximo verano.
