La Liga
En menos de un mes se volverán a abrir las puertas de un nuevo mercado de traspasos y la cercanía de un evento de tales dimensiones comienza a notarse en el ambiente. Los rumores de fichajes comienzan a ocupar más páginas de la prensa deportiva y todo ello pese a que será otro mercado austero donde los equipos no podrán realizar, por norma general, grandes inversiones que refuercen sus planteles. Sin embargo, no serán pocos los movimientos que atisbemos y uno de los más relevantes podría ser el fichaje del Sevilla FC de un guardameta.
Pese a que Monchi había conseguido formar una buena dupla de arqueros con la llegada de Bono y el mantenimiento de Vaclik en el plantel sevillista, la lesión del checo ha cambiado los planes que la dirección deportiva sevillista tenía delante suya. Ahora, el fichaje de un portero es vital pues una lesión de Bono dejaría descubierta la posición y ahí es donde aparece la figura de Marko Dmitrovic, el gigante arquero de la SD Eibar.
Una operación sencilla
El Sevilla FC tiene ante sí una oportunidad única de fichar a uno de los mejores porteros del momento en el fútbol español. El serbio termina contrato este próximo mes de junio y podría salir en enero con unas condiciones de traspaso muy buenas para todas las partes de la operación.
Un Dmitrovic que ya salió a escena en la última jornada de LaLiga Santander cuando realizó una de las paradas del año a Uros Racic, centrocampista del Valencia CF. Un guardameta que va bien por arriba, que bajo palos es difícilmente superable, que es seguro, que tiene bien saque y juego de pies, que lidera a su equipo desde atrás. Un cerrojo defensivo que en el plantel que dirige Julen Lopetegui quieren disfrutar, aunque la competencia será dura.
