La Liga
Algo ha cambiado en Valencia. De dos técnicos permisivos como Nuno y Gary Neville se ha pasado a otro que, muy probablemente advertido por gente con conocimiento de causa, está predicando todo lo contrario. La ya famosa mano dura de Pako Ayestarán obliga a todos los jugadores del primer equipo ‘ché’ a estar en guardia, ya que ninguno está a salvo de poder salir.
Nadie tiene asegurado vestir la próxima temporada la zamarra blanquinegra del Valencia CF. Tal y como publicaba recientemente ‘Súper Deporte’, tras no hacer jugar ni un minuto a Lucas Orbán y a Dani Parejo en el último amistoso ante el Feyenoord, el técnico valencianista era requerido por la sorprendente decisión. “Quien no entrena bien no juega”, respondió un Ayestarán que pocos días antes ya había ‘apartado’ a Cancelo del grupo por considerar que no se estaba ejercitando al máximo.
Algo que no es nuevo. Al término de la temporada pasada, una vez el conjunto ‘ché’ ya hubo logrado la permanencia, sufrió una dura derrota en casa ante el Villarreal. Hecho que no gustó a Ayestarán, que no dudó en afirmar ante los medios de comunicación que estaban teniendo “dificultades para hacer que los jugadores” compitieran “siempre” y que no tenían “el hábito de competir”.
Y es que si algo quiere evitar el primer entrenador del Valencia es que se repita la desidia con la que entrenaban los futbolistas blanquinegros la temporada pasada. Ya lo dijo Siqueira a los pocos días de fichar por el conjunto ‘ché’, cuando afirmó que en comparación con el Atlético los entrenos valencianistas eran “como estar de vacaciones”. Con Pako nadie está a salvo. Cualquiera puede salir antes del 30 de agosto.
