La Liga
Lejos queda ya cuando la directiva blaugrana tomó la firme decisión de destituir a Ernesto Valverde para colocar en el banquillo del Camp Nou a Quique Setién. La eliminación del Barça en la Champions League tras caer por 2-8 ante el Bayern de Múnich ya forma parte de la historia más oscura del club catalán y es que se trata de un bochornoso momento sin precedentes. Por si fuera poco, quedarse fuera de la máxima competición europea fue el colofón de una temporada desastrosa que provocó que los jugadores se fueran la temporada pasada a sus vacaciones sin haber conseguido levantar ni un solo título.
Desde entonces, pocas veces ha atendido el técnico cántabro a los medios de comunicación. Aunque cada vez que lo ha hecho, no ha tenido pelos en la lengua ni ha dejado títere con cabeza. Esta vez, no ha generado polémica con el FC Barcelona, sino con el Real Betis.
El extrenador del conjunto bético sigue recordando su etapa en el club verdiblanco. Esta vez, el santanderino se pasó por los micrófonos de Hoy por Hoy de la Cadena Ser, donde volvió a dirigirse a su adiós al Betis y los problemas que tuvo con un sector de la grada:
Rajada a una parte del respetable heliopolitano
"En los últimos meses hay un grupo de aficionados que no me tragan, no ven nada positivo y me tengo que ir", ha explicado. "Es lo que no me gusta del fútbol. Sigo disfrutando del juego como cuando jugaba en mi barrio. Me encanta jugar al fútbol y me mantengo solamente para poder disfrutar jugando al fútbol. Me encanta estar con los futbolistas, el trabajo diario, entrenar... pero ir a una rueda de prensa en Sevilla, por ejemplo, es muy duro".
No obstante, también quiso recordar la controvertida situación que vivió en la Ciudad Condal, donde nunca pudo sostener un vestuario hundido . "Ya he pagado el luto que tenía que pagar. Estando allí me encontré un montón de cosas que me sorprendieron, situaciones muy muy complicadas que no pude resolver. Pero ahora ya no hay vuelta atrás".
