La Liga
La lesión de Karim Benzema en la primera jornada de la fase de grupos de la Champions League ante el Celtic de Glasgow ha encendido todas las alarmas en el Real Madrid, teniendo el conjunto blanco que hacer uso de Eden Hazard como falso 9 dada la nula confianza de Carlo Ancelotti en Mariano Díaz, así como la falta de otro delantero en plantilla, valorando en estos momentos hasta dos opciones que ayudarían a tener otra alternativa ofensiva en caso de que fuera necesario.
La primera de las opciones sería la de esperar al Mundial a finales de año para vigilar el rendimiento de algún jugador que pudiera llegar al Santiago Bernabéu a partir del mes de enero cuando se abriera el mercado invernal, siendo esta una opción a largo plazo que provocaría que Benzema continuara siendo el único delantero centro disponible en plantilla los próximos tres meses, siendo este un problema bastante importante en caso de que el jugador francés sufra un percance físico de mayor duración en lugar de los 10 días que estará de baja tras esta última lesión.
Ancelotti mira a la cantera
El segundo plan del Real Madrid sería tirar del Castilla, y más concretamente de un Iker Bravo que llegó hace un par de semanas procedente del Bayer Leverkusen, y que podría verse de la noche a la mañana jugando en el primer equipo cuando la idea era hacerlo a las órdenes de Raúl González, siendo esta una alternativa que no requiere coste económico alguno y que serviría para observar el verdadero potencial del que está llamado por muchos a ser una estrella mundial en los próximos años.
