UEFA Champions League
Fabián Orellana sigue sin ser el futbolista que esperaba el Valencia CF cuando lo sacó del Celta de Vigo el durante el pasado mercado de invierno. Sus primeros partidos invitaron al optimismo e incluso sirvieron para ilusionar de nuevo a una afición que lleva varios años decepcionada con su equipo gracias a sus regates, conducciones y su capacidad para asociarse con Simone Zaza, Carlos Soler o Luis Nani.
El chileno lleva dieciséis encuentros con el conjunto de Mestalla y tan sólo los cuatro primeros encuentros ha demostrado la calidad que tiene, los doce restantes ha estado a un nivel muy lejos del que se esperaba. El conjunto che tenía la obligación de comprarlo y una vez confirmado su fichaje para la próxima temporada habrá que esperar a ver si Marcelino García Toral logra sacar un buen rendimiento de él, aunque lo cierto es que el esquema de juego que plantea el asturiano no parece ser el mejor para Orellana puesto que juega sin mediapunta, la posición en la que más ha destacado en Valencia.
Lo cierto es que es un futbolista muy irregular, dentro de un mismo partido es capaz de hacer movimientos técnicos de un futbolista del más alto nivel que hacer todo lo contrario y perder el balón de manera absurda. En el Celta actuaba pegado a la banda derecha y la verdad es que no lo hacía nada mal pero cuando Voro lo ha puesto en la banda se ha perdido y no ha logrado conectar con sus compañeros siendo más un estorbo que un hombre de ataque.
Esperemos que la llegada de Marcelino al banquillo de Mestalla sirva para que este tipo de jugadores se 'pongan las pilas' ya que al asturiano no le temblará la mano a la hora de dejarlos en la grada si el rendimiento no es el esperado.
