Premier League
Manu Koné se ha convertido en uno de los nombres más codiciados del fútbol europeo. El centrocampista francés, pieza clave en la AS Roma, está en la órbita del Paris Saint-Germain (PSG), que busca reforzar su zona medular con un futbolista de presente sólido y enorme proyección.
El ascenso meteórico de Manu Koné
Desde su llegada a la Roma en el verano de 2024, procedente del Borussia Mönchengladbach por 18 millones de euros, Manu Koné ha evolucionado hasta convertirse en una figura indispensable para Gian Piero Gasperini. Su contrato, vigente hasta junio de 2029, y sus 53 partidos con dos goles en todas las competiciones, han incrementado notablemente su valor de mercado.
El mediocentro de 24 años no solo destaca por su capacidad para recuperar balones y dar equilibrio al equipo, sino también por su despliegue físico y visión de juego. Su rendimiento con la selección francesa ha reforzado aún más su reputación, despertando el interés de varios gigantes europeos.
Entre ellos, el Inter de Milán, que ya intentó ficharlo el verano pasado ofreciendo cerca de 40 millones de euros. Sin embargo, el club romano rechazó la propuesta, convencido de que Koné sería pieza fundamental en su proyecto a medio plazo.
El PSG entra en escena con fuerza
Tal y como se cuenta desde 'Calciomercato', el PSG busca un centrocampista de impacto capaz de aportar equilibrio en una plantilla que, a pesar de su enorme talento ofensivo, todavía necesita una figura de referencia en la medular. El club parisino habría puesto sobre la mesa una oferta cercana a los 60 millones de euros, una cifra difícil de ignorar para la Roma.
El conjunto francés ve en Manu Koné al heredero natural de jugadores como Marco Verratti o Adrien Rabiot, un perfil dinámico, técnico y con recorrido box-to-box. Su llegada aportaría frescura y energía a un equipo que sigue soñando con dominar Europa.
Por su parte, el jugador estaría abierto a escuchar propuestas, consciente de que su crecimiento en la Serie A lo ha colocado en el escaparate de los grandes. La posibilidad de regresar a su país, defendiendo los colores del campeón francés, representa una oportunidad única en su carrera.
La Roma, atrapada entre la necesidad y la ambición
La AS Roma atraviesa un momento delicado en materia económica. Las exigencias del Fair Play Financiero de la UEFA obligan al club a generar plusvalías antes de final de temporada para evitar sanciones y restricciones en el mercado.
Vender a Manu Koné supondría una inyección importante que permitiría equilibrar las cuentas y reinvertir parte de los ingresos en nuevas incorporaciones, especialmente en los extremos, una de las zonas que Gasperini considera prioritarias reforzar.
Sin embargo, el técnico italiano no desea desprenderse del francés, al que considera un pilar de su esquema. Su salida dejaría un vacío enorme en el centro del campo, tanto en la faceta defensiva como en la construcción del juego.

Inter de Milán y PSG, una pugna inevitable
Mientras el PSG se posiciona con una oferta contundente, el Inter de Milán sigue de cerca los acontecimientos. Los nerazzurri no descartan volver a la carga en 2026 si la Roma logra retener al jugador esta temporada.
El duelo entre ambos clubes promete intensificarse en los próximos meses. París puede ofrecer músculo financiero y el atractivo de la Champions League, mientras que el Inter apuesta por un proyecto deportivo estable y competitivo en Italia.
El interés del Paris Saint-Germain por Manu Koné pone a la Roma ante un dilema clásico: priorizar la estabilidad económica o mantener a una de sus mayores joyas deportivas. El mediocampista francés, con el foco puesto en seguir creciendo, podría estar ante el punto de inflexión de su carrera.
Si la oferta parisina alcanza los 60 millones, no será fácil para los giallorossi resistirse. En cualquier caso, todo apunta a que Manu Koné será uno de los nombres más seguidos del próximo mercado.
