Premier League
El Manchester United continúa con su decadencia y sigue decepcionando a propios y extraños estando cada vez más lejos de ser aquel temible equipo que enamoraba al espectador y causaba pesadillas en las defensas de los equipos rivales. En la segunda jornada de la UEFA Europa League volvió a tropezar en su visita al AZ Alkmaar en un partido que, de no ser por De Gea, habría sido incluso peor.
A pesar de no haber conseguido la victoria en Holanda, el conjunto inglés lidera el Grupo L de la Europa League en el que los de Ole Gunnar Solskjaer son favoritos y deberían pasar a la segunda ronda sin tener ningún problema. No obstante, en su primer partido lejos de las islas británicas ya han tenido el primer susto.
Sobre el papel, el Manchester United tiene mejor equipo que cualquiera de sus rivales de grupo, en cambio, el técnico danés se ha tomado esta primera fase de la competición como un lugar donde dar oportunidad a los jóvenes de la academia y los menos habituales con la intención de que estos ganen nivel y puedan ayudar a los red devils a mejorar y conseguir llegar a los puestos de Champions League en la Premier y esto le está costando sustos al bueno de Solskjaer.
En la primera jornada, el Astana ya estuvo cerca de dar la campanada en Old Trafford pero finalmente el United ganó por la mínima (1-0) a los kazajos y esta vez, de tanto ir el cántaro a la fuente, se rompió y el AZ consiguió sumar ante el gigante inglés, que dejó en Manchester a varios de sus jugadores habituales. La nota positiva del encuentro en Alkmaar fue la titularidad de Brandon Williams, que ya había debutado con el primer equipo pero no lo lo había hecho saliendo desde el inicio.
