La Liga
Pese a tener más jerarquía y calidad individual en su plantilla, el Valencia CF no pudo ante el Atalanta de Bérgamo y quedó eliminado en los Octavos de final de la UEFA Champions League, siendo humillado por un conjunto que estaba debutando en dicha instancia de la competición y que no cuenta con una plantilla poderosa pero que refleja los resultados que trae consigo respetar un proyecto, una de las cosas que no ha hecho el conjunto Che esta temporada debido al terrible trabajo de Peter Lim desde la dirección del club.
La goleada aplastante del conjunto de Gasperini, que ganó los dos encuentro de la serie y sacando un diferencia de cuatro tantos, es el reflejo de una planificación errada tanto en la continuidad de su entrenador hasta en la confección de la plantilla, debido al bajo nivel de diferentes piezas a nivel defensivo y las pocas variantes ofensivas pese a la irrupción de diferentes piezas jóvenes que han logrado levantar la cara.
Por otro lado, Albert Celades tampoco le ha conseguido la vuelta a la eliminatoria ante un rival menor que, pese a ser uno de los mejores de Italia en los últimos años, no cuenta con piezas superiores a las del Valencia. El joven entrenador español demostró que no está preparado para enfrentarse a equipos importantes en la Champions League y que no es el entrenador capacitado para darle el salto de calidad necesario a un conjunto que debe estar peleando por irrumpir en el primer nivel europeo.
Con esta eliminación, el Valencia CF debe ir por todo en La Liga y en intentar clasificar a la próxima edición de la Champions League, aunque parezca complicado debido a que tendrá que pelear ante equipos establecidos como el Getafe de José Bordalás y el Sevilla de Julen Lopetegui. Hoy por hoy, con estas eliminaciones más el bajo nivel demostrado tanto a nivel individual como colectivo, esta temporada debe ser catalogada como un fracaso por cómo han trabajado para destruir a un equipo que venía de ganar la Copa del Rey la temporada pasada.
