La Liga
El trabajo de Andoni Zubizarreta como director deportivo de FC Barcelona fue duramente criticado. Tras cinco temporadas en el cargo, una parte importante de la afición coincidía en criticar la gestión del técnico vasco, que invirtió más de cuatrocientos millones de euros en reforzar la plantilla. Si bien cometió errores, es inevitable, el tiempo se está empeñando en darle la razón , y en revalorizar un desempeño que analizado con perspectiva es mejor de lo que pudo parecer en su día.
En su bagaje, dejando a un lado a Neymar por desconocerse la cifra exacta, encontramos aciertos incontestables, como Jordi Alba (14 millones de euros), Mascherano (15 millones de euros), Bravo (12 millones de euros), Rakitic (20 millones de euros) o Luis Suárez (80 millones de euros).
Además, jugadores que no colmaron las expectativas generadas, dejaron en la caja azulgrana cifras similares -o incluso superiores- a las que se pagaron en su día por ellos. Es el caso de Alexis Sánchez o Cesc Fábregas.
Pero además, años después de su marcha, el club sigue aprovechándose del trabajo de Zubizarreta. Thomas Vermaelen, que llegó por 15 millones de euros, estaba considerado uno de los grandes fracasos de su gestión. Sin embargo, la baja de Umtiti y la confianza de Ernesto Valverde le están permitiendo demostrar su nivel, y ya es una pieza importante de la plantilla azulgrana. Mención aparte merece Marc-André ter Stegen, apuesta personal del vasco, que llegó entre dudas y ya se ha asentado entre los mejores guardametas del planeta.
Su trabajo, en definitiva, visto con la clarividencia del tiempo, se antoja más positivo que negativo. Nunca es tarde para agachar la cabeza, pedir disculpas y reconocer las cosas tal y cómo son.
