La Liga
Douglas Pereira fue etiquetado como uno de los peores fichajes de la historia del FC Barcelona sin haber tenido la ocasión de demostrar sus mayores o menores virtudes con el balón. El cuestionado lateral brasileño jugó un papel residual en los planes de Luis Enrique durante sus dos primeros años en España, de modo que su cesión al Sporting de Gijón sirve ahora para disipar muchas dudas sobre su calidad.
Douglas cierra la temporada marcando en su último partido con la elástica rojiblanca, aunque es cierto que el resultado del partido de despedida contra el Betis tiene un valor estéril para el descendido Sporting. La cesión del lateral diestro ha servido para descubrir a un futbolista con un cierto atrevimiento a la hora de jugar el balón al ataque y con un acierto goleador notable para ser un defensa. No obstante, su préstamo al Sporting también sirve para confirmar varias flaquezas, especialmente en la parcela física, debido a que las numerosas lesiones han privado de continuidad al brasileño. Probablemente, un mejor estado físico de Douglas habría tenido alguna relevancia en las opciones de supervivencia del equipo, pero todo eso es pasado.
La conclusión que queda es que Douglas se ha reivindicado como un jugador válido, pero nada más, para un equipo de perfil bajo de la Liga. Cumple con los mínimos para rendir dignamente en Primera División, pero ni de lejos se acerca al recambio de Dani Alves que se esperaba encontrar el Barça en verano de 2014.
