La Liga
El mercado de fichajes está entrando en sus últimas horas y, aunque en el Real Madrid se ha repetido con insistencia que la plantilla de Xabi Alonso está completamente definida, la realidad es que aún quedan movimientos que podrían alterar la calma.
Entre ellos, uno que genera especial atención: el futuro de Andriy Lunin. El guardameta ucraniano, pieza clave durante la pasada campaña por la larga ausencia de Thibaut Courtois, podría convertirse en el protagonista inesperado de esta recta final del mercado.
La situación es delicada. El Real Madrid no contempla desprenderse fácilmente de un portero que, cuando le tocó asumir la titularidad, demostró sobriedad y personalidad bajo palos. Sin embargo, las últimas informaciones apuntan a que clubes como el Fenerbahçe y el Galatasaray, dos gigantes de Turquía, han mostrado un interés real en hacerse con sus servicios. En ambos casos, las dudas sobre sus actuales porteros han abierto un escenario en el que la figura de Lunin aparece como una oportunidad de mercado.
Mourinho quiere sacar a Lunin del Real Madrid
En Estambul se vive un pulso entre los dos equipos más poderosos del país. Según se cuenta desde el diario AS, el Fenerbahçe de José Mourinho atraviesa un problema con Dominik Livaković, portero croata que no ha rendido al nivel esperado desde su llegada. La directiva trabaja para colocarle en otro club y liberar un hueco que podría ser ocupado por Lunin. Mourinho, conocido por estar siempre atento a jugadores con futuro y que no terminan de asentarse en sus equipos, vería al ucraniano como una solución inmediata y de garantías.
Por su parte, el Galatasaray tampoco pierde de vista la situación. El vigente campeón de la Superliga turca está dispuesto a reforzarse en la portería y sabe que el guardameta blanco tiene todavía margen de progresión, además de experiencia en grandes escenarios europeos.
La gran incógnita está en la posición del propio jugador. A sus 26 años, Lunin quiere continuidad y minutos de calidad, algo que en el Santiago Bernabéu no tiene asegurado. Con Courtois ya recuperado de su lesión y en conversaciones avanzadas para prolongar su contrato hasta 2027, el papel de Lunin volvería a quedar relegado a un segundo plano. El guardameta belga sigue siendo indiscutible y, salvo contratiempo, será el dueño de la portería madridista.

El Real Madrid blindó a Lunin el verano pasado con una renovación hasta 2030, enviando un mensaje de confianza en su progresión. No obstante, el club también es consciente de que, si el jugador solicita una salida, la situación puede cambiar radicalmente. Se habla de un precio mínimo entre 20 y 25 millones de euros para abrir una negociación, una cifra asumible para los equipos interesados.
El caso de Lunin se suma a otros nombres que también generan ruido en la capital. Rodrygo Goes aún no ha cerrado del todo su futuro y Dani Ceballos podría acabar en el Olympique de Marsella. Aunque en las oficinas de Chamartín consideran improbable que se produzcan tres bajas de golpe, no se descarta un último giro de guion. En el caso de Ceballos, el club sigue de cerca a Kobbie Mainoo, pero en la portería no hay alternativas claras, lo que dificulta más aún la opción de dejar marchar al ucraniano.
Por ahora, no hay constancia de una oferta formal sobre la mesa del Madrid. La directiva mantiene su postura de seguir confiando en Lunin y de no abrir la puerta salvo petición expresa del jugador. Sin embargo, en los últimos días de agosto todo puede cambiar a gran velocidad. El fútbol está lleno de movimientos inesperados y el caso Lunin podría ser uno de ellos.
Lo que parece claro es que, si el portero pide salir, no faltarán pretendientes. El talento demostrado la temporada pasada, cuando asumió la responsabilidad en el momento más difícil, ha colocado a Lunin en la órbita de equipos que buscan una figura sólida bajo palos. El tiempo corre y la última semana del mercado será clave para saber si seguirá en Madrid como escudero de Courtois o si emprenderá una nueva aventura con el cartel de titular indiscutible.
