La Liga
Los años pares siempre son muy importantes para la carrera de un futbolista. La disputa de un Mundial o una Eurocopa hace que la motivación aumente exponencialmente, algo que acaba repercutiendo en el rendimiento del jugador. El mercado de fichajes previo a un torneo de esta magnitud siempre hace que se multipliquen los movimientos entre clubes. Es el caso del fichaje de Suso por el Sevilla. El gaditano está ante una oportunidad de oro para demostrar que merece un hueco en la lista de Luis Enrique para la próxima Eurocopa.
En Milan, el extremo español estaba pasando, posiblemente, su peor temporada en años. Suso se ha acabado convirtiendo en un jugador insulso que no contaba en los planes de su equipo. Los tifosi tomaron los malos resultados con él y eso acabó repercutiendo en su rendimiento. La competencia presente en la selección española hace que, partiendo desde el banquillo, sea imposible llegar a disputar un gran torneo. Suso lo sabía y por eso, entre otras cosas, acabó marchándose al Sevilla.
En Nervión se frotan las manos con el rendimiento que puede ofrecer su último gran fichaje. Un jugador nuevo que llega con más ganas que nunca para demostrar su valía. La calidad de Suso es indiscutible, pero el gaditano debe demostrar lo que vale como futbolista. Una oportunidad de oro, que beneficiará a jugador y equipo a partes iguales. Sevilla es un lugar idóneo para destacar. Está en España, cerca de su casa y en un equipo que aspira a la Europa League y a luchar por entrar en puestos de Champions. Un negocio redondo para todas las partes que, veremos, si acaba siendo tan positivo como parece.
