La Liga
El duelo entre el Roma y el Barcelona ha dejado varios nombres propios, entre los que debemos destacar al entrenador del club azulgrana. Ernesto Valverde brilló por su ausencia en el partido de vuelta de la eliminatoria, ya que apenas tuvo cierto protagonismo en el devenir del encuentro, ya que las decisiones que tomó fueron discutibles, especialmente los cambios, ya que los dos últimos entraron en el minuto 84, cuando ya se anotó el 3-0.
Además, el entrenador no supo ver que el Barcelona debía cambiar radicalmente su forma de jugar. El club azulgrana se obsesionó con sacar el balón en corto, provocando que Marc André Ter-Stegen tuviese que recurrir al balón largo.
Llegó un momento en el que, hasta Gerard Piqué, tuvo que pedirle al entrenador cambiar la forma de jugar, ya que estaban sufriendo más de la cuenta. Precisamente, el defensa catalán fue de lo poco destacable, aunque fuese el autor del penalti que derivaría en el 2-0 que puso patas arriba el marcador.
