Premier League
El Chelsea hizo oficial en el día de ayer el fichaje del delantero alemán Timo Werner, que llega procedente del RB Leipzig a cambio de 53 millones de euros, en un movimiento con el que el conjunto londinense se hace con uno de los mejores delanteros de Europa en las últimas temporadas. De esa forma, Frank tiene por fin esa referencia ofensiva que tanto anhelaba en los últimos tiempos, y que cambia por completo el panorama del técnico inglés al frente del cuadro blue.
Y es que Lampard va a pasar en apenas un año de dirigir a un Chelsea plagado de jóvenes promesas debido a la sanción de la UEFA que le impedía fichar, a dirigir a grandes talentos como Hakim Ziyech o el ya mencionado Timo Werner, sin descartar la llegada de otras grandes estrellas como Kai Havertz o Nicolás Tagliafico.
Estos fichajes suponen un importante salto de calidad en una plantilla que se ha convertido en todo un reto para Frank Lampard de cara al curso que viene, en el que ahora sí afrontará una temporada que servirá para determinar su calidad como entrenador de un grande europeo.
El Chelsea ha realizado todas estas inversiones económicas con la idea de recuperar su trono tanto en Inglaterra como en el resto de Europa, en una misión que le encomiendan al técnico inglés, que con una plantilla mucho mejor que la de este año, no tendrá margen de error, debiendo llevar al Chelsea como mínimo a estar en la pelea por el título, además de realizar un papel notable en la competición europea a la que logre clasificarse esta temporada, si es que logra dicho objetivo, en un reto para evaluar las capacidades de una leyenda del conjunto londinense como jugador, y que ahora tratará de repetir los mismos éxitos desde el banquillo.
