La Liga
Thiago Almada ha pasado de fichaje ilusionante a problema abierto en el Atlético de Madrid. El club rojiblanco empieza a valorar seriamente su salida apenas un año después de invertir unos 21 millones de euros por él.
El rendimiento del argentino no ha respondido a las expectativas. Llegó para añadir talento, cambio de ritmo y último pase, pero su temporada en LaLiga ha dejado más dudas que certezas.
Thiago Almada pierde sitio en el Atlético de Madrid
Thiago Almada empezó el curso con crédito. Su juventud, su condición de campeón del mundo y su buen pie invitaban a pensar en un salto competitivo importante. El arranque incluso dejó señales positivas. Su conexión con otros atacantes generó ilusión en el Metropolitano, pero aquel impulso duró muy poco.
Una lesión muscular con Argentina frenó su adaptación. Cuando regresó, el equipo ya había cambiado y el jugador no encontró un lugar estable en los planes. Desde entonces, Thiago Almada ha ido perdiendo peso. Ni como titular ni como revulsivo ha logrado convencer a un Cholo Simeone cada vez más exigente.
El técnico argentino le ha dado oportunidades, pero la respuesta no ha sido suficiente. Sus números, cuatro goles y dos asistencias, quedan lejos de lo esperado.
El Cholo Simeone ya no encuentra respuestas
El Cholo Simeone necesita futbolistas fiables, capaces de competir cada minuto y sostener el ritmo del Atlético de Madrid. Almada no ha ofrecido esa continuidad. Su partido en El Sadar terminó de alimentar las dudas. Titular ante Osasuna, fue sustituido al descanso tras una actuación sin impacto ofensivo.
Las estadísticas resumieron su noche con dureza: sin remates, sin regates, sin ocasiones creadas y sin acciones determinantes en el área rival. Ese escenario ha golpeado también la paciencia de la grada. El Metropolitano ya le ha mostrado su descontento con silbidos y murmullos cada vez que participa.
Thiago Almada sigue pidiendo la pelota e intentando aparecer, pero la confianza parece dañada. Su juego se ha vuelto previsible, inseguro y sin la chispa prometida.

LaLiga deja al descubierto su falta de continuidad
LaLiga no perdona los periodos largos de adaptación. En un club como el Atlético de Madrid, cada partido pesa y cada error aumenta el ruido. El argentino debía aportar desequilibrio entre líneas, conducción y creatividad. Sin embargo, su presencia se ha ido diluyendo en los encuentros importantes.
En Champions, su participación fue casi testimonial durante las eliminatorias. Ese detalle refleja con claridad el lugar que ocupa ahora en la jerarquía rojiblanca. El club sabe que todavía hay talento. También sabe que su contrato hasta 2030 obliga a tomar una decisión estratégica, no solo deportiva.
La opción de una cesión no está descartada. Podría servir para recuperar confianza y valor de mercado, especialmente si encuentra minutos en otro proyecto competitivo. Pero la venta empieza a ganar fuerza. Si llega una propuesta razonable, el Atlético podría escucharla para evitar que la depreciación sea mayor.
La dirección deportiva también mira el Mundial como posible escaparate. Una buena convocatoria con Argentina ayudaría a sostener su cotización antes del mercado. Thiago Almada afronta semanas decisivas. El Atlético de Madrid medita venderlo, el Cholo Simeone no termina de verlo como pieza clave y LaLiga ha demostrado que su rendimiento está lejos del precio pagado.
